Aproximaciones ecológicas al clima escolar en Bogotá : perfiles de riesgo, asociaciones con desempeño escolar y entornos escolares

La literatura académica sobre el clima escolar tradicionalmente se ha esforzado por caracterizar la influencia de la atmósfera relacional dentro de la escuela (que incluye las actitudes y creencias frente a la escuela y la educación), y entender sus efectos sobre el desarrollo y aprendizaje de los e...

Descripció completa

Guardat en:
Dades bibliogràfiques
Autor corporatiu: SecretarÍa de Educación del Distrito de Bogotá, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
Format: Llibre
Idioma:Spanish
Publicat: Bogotá : Secretaría de Educación de Bogotá 2018.
Col·lecció:Notas técnicas. Resultados
Matèries:
Accés en línia:Para consultar en texto completo haga clic aquí:
Etiquetes: Afegir etiqueta
Sense etiquetes, Sigues el primer a etiquetar aquest registre!

MARC

LEADER 00000nam a2200000#ar4500
001 000157
003 OSt
005 20190815162721.0
008 080124s2018 ck dac00ro spa d spa d
999 |c 6052  |d 6052 
020 |a 978-958-8917-99-3 
020 |a 978-958-5485-00-6 
040 |c cobobit 
041 0 |a spa 
082 0 4 |a 379.1  |b AP654  |2 23 ed. 
110 1 |9 5234  |a SecretarÍa de Educación del Distrito de Bogotá 
245 1 3 |a Aproximaciones ecológicas al clima escolar en Bogotá :   |b perfiles de riesgo, asociaciones con desempeño escolar y entornos escolares   |c Secretaría de Educación de Bogotá 
260 |a Bogotá :  |b Secretaría de Educación de Bogotá  |c 2018. 
300 |a 91 p. :  |b il., fotos :  |c 29 cm. 
490 |a Notas técnicas. Resultados 
500 |a Incluye índice 
500 |a Lineamientos para la implementación de políticas, programas y proyectos educativos 
504 |a Incluye referencias bibliográficas 
505 2 |a Marco teórico y contexto. -- Métodos. -- Conclusiones. -- Limitaciones y direcciones a futuro. -- Recomendaciones. 
520 3 |a La literatura académica sobre el clima escolar tradicionalmente se ha esforzado por caracterizar la influencia de la atmósfera relacional dentro de la escuela (que incluye las actitudes y creencias frente a la escuela y la educación), y entender sus efectos sobre el desarrollo y aprendizaje de los estudiantes (Jones y Molano, 2011). Así, gran parte de los estudios se han enfocado en describir las percepciones que diversos miembros de la comunidad educativa tienen sobre los ambientes sociales que se configuran en el interior de la escuela (LaRusso, Romer y Selman, 2008; Welsh, 2000; Power, Higgins y Kohlberg, 1989; Maddox y Prinz, 2003). De esta manera, en esta corriente se comparte una premisa fundamental: la escuela es un espacio en el cual los estudiantes no simplemente van a adquirir conocimientos y aprendizajes, sino que ésta en sí misma contribuye al desarrollo humano, por las relaciones y dinámicas que se gestan en su interior (Thapa, Cohen, Guffey y Higgin-D’Alessandro, 2013). En particular, es en la escuela donde los estudiantes construyen relaciones de pares (Molano, Jones, Aber y Brown, 2013), encuentran y resuelven conflictos interpersonales (Chaux, Molano y Podlesky, 2009), establecen sus primeras relaciones románticas (Timmeerman, 2003) y experimentan con conductas de riesgo prevalentes en la adolescencia (De la Haye et al., 2013; Guest, et al., 2012). Esta investigación parte de reconocer a la escuela como un contexto fundamental para el desarrollo humano, y nutre el análisis con la aplicación de las teorías contextuales (Bronfenbrenner y Morris, 1998) y de sistemas a las ciencias del desarrollo y la educación (Magnusson y Stattin, 1998; Sameroff, 1995). Son dos los supuestos centrales de estas formulaciones teóricas. Primero, que el desarrollo y el aprendizaje son función de transacciones dinámicas y recíprocas entre individuos y los contextos únicos donde estos habitan. Segundo, que los individuos y contextos representan sistemas coherentes compuestos por un número importante e interrelacionado de elementos. En la medida en que estos modelos ecológicos han ganado terreno en el estudio del desarrollo en contextos educativos, la cultura y el clima de la escuela y el clima del aula se han convertido en el centro de atención de numerosos estudios, intervenciones y estrategias de inversión en el capital humano (por ejemplo, Durlak et al., 2011; Jones y Bouffard, 2012; Jones, Brown y Aber, 2008). Desde este marco de referencia, el desarrollo humano se define como un proceso que ocurre en una serie de ambientes anidados e interactivos que van desde los micro-contextos más inmediatos (por ejemplo, relaciones de pares y el salón de clases), hasta los más distales meso-contextos (características de los entornos alrededor de la escuela) y exo-contextos (intervenciones de política pública que redefinen los sistemas de seguridad alrededor de los colegios). En particular, la escuela es definida desde esta perspectiva como un sistema compuesto por: (a) características de los docentes, administradores educativos y demás personal escolar; (b) características de los estudiantes; y (c) las relaciones dinámicas entre ellos. A su vez, el contexto “escuela” se reconoce como inmerso en diversos y múltiples contextos adicionales (barrios y entornos) que pueden influir en las percepciones y el aprendizaje de los estudiantes. Adoptar esta perspectiva teórica en el trabajo permite transcender analíticamente las barreras físicas de la escuela, y evaluar la medida en que no sólo las relaciones que se construyen en el interior de la misma, sino también aquellas que se generan en sus entornos próximos juegan un rol en la conducta y percepciones individuales de los estudiantes (Sameroff, 2012). 
650 1 7 |9 5619  |a Innovación educacional  |v investigaciones  |2 Unesco 
650 2 0 |a Promoción de la lectura.  |9 1060  |2 Unesco 
650 2 0 |a Enseñanza de la escritura  |2 Unesco  |9 1972 
653 |a Lectoescritura 
710 1 |9 7196  |a Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) 
856 2 1 |u https://www.compartirpalabramaestra.org/documentos/otras-investigaciones/perfiles-de-riesgo-clima-escolar.pdf  |3 Para consultar en texto completo haga clic aquí: 
942 |2 ddc  |c BK